Esta es la historia de un abedul, (Betula Alba), proveniente de una recuperación hecha en el monte en el otoño de 2003. Es apenas un tronquito que se planta sin mucha esperanza en una maceta de bonsai y que se pretende por la forma inicial hacer un "azotado por el viento".

En invierno sepasa a una maceta más grande, pero no acaba de convencer.


2 años después y tras haberse desarrollado mucho en altura y dejándolo al libre crecimiento está de esta manera, con el nebari algo descubierto.

Finales del 2006. Se poda drásticamente y se dejan solo unas ramas para intentar formar un estilo escoba más adelante.


Akadama+turba en muy baja proporción y le sujetamos a la maceta con el alambre correspondiente.
Una vez transplantado, un poco de musgo sonre la akadama, no queda mal nebari a la vista, esto promete, en unos años se puede conseguir algo "decente". Además el abedul crece rápido.


Mayo de 2007, el arbol se desarrolla con una fuerza tremenda. Ha echado un ramaje terrible y casi no se da abasto a pinzar. El pinzado hace que el ramaje secundario y terciario se desarrolle. A base de mucho trabajo en unos añitos será algo parecido a un bonsái. Quizá el año que viene se le pase a maceta de bonsai.
No hay comentarios:
Publicar un comentario